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lunes, 11 de enero de 2010

Método para la realización de mapas conceptuales

CONFECCIÓN DE UN MAPA CONCEPTUAL

Los mapas conceptuales (también denominados organigramas) constituyen un eficaz medio para representar gráficamente ideas o conceptos que están relacionados jerárquicamente. Mediante este procedimiento aprovecharemos el poder conceptual de las imágenes, facilitando el aprendizaje y el recuerdo de un tema. Desde luego no se trata de memorizar los mapas y reproducirlos en todos sus detalles, sino de utilizarlos para organizar el contenido de estudio. La técnica de elaboración de mapas conceptuales es un medio didáctico poderoso para organizar información, sintetizarla y presentarla. Puede servir para exponer y desarrollar oralmente un tema de manera lógica y ordenada.

¿Cómo se confecciona un mapa conceptual?


Siguiendo estos pasos:

1. Lee cuidadosamente el texto hasta entenderlo con claridad. En caso de contener palabras de difícil significado, habrás de consultarlas en el diccionario y comprobar qué función desempeñan en su contexto.

2. Localiza y subraya las ideas o términos más importantes (palabras clave) con las que elaborarás el mapa.

3. Determina la jerarquización (subordinación) de esas palabras.

4. Establece las relaciones que existen entre ellas.

5. Utiliza correctamente una simbología gráfica (rectánguos, polígonos, óvalos, etc.).

Elementos con los que se construye el mapa

1. Ideas o conceptos

Cada una de ellas se presenta escribiéndola encerrada en un óvalo, rectángulo u otra figura geométrica.

2. Conectores

La conexión o relación entre dos ideas se representa por medio de una línea inclinada, vertical u horizontal llamada conector o línea ramal que une ambas ideas.

Procedimiento para construirlo


Primero

Lee un texto e identifica en él las palabras que expresen las ideas principales o palabras clave. No se trata de incluir mucha información en el mapa, sino la más relevante.

Segundo

Cuando hayas concluido con lo anterior, subraya las palabras que identificaste; asegúrate de que ciertamente se trata de lo más importante y que nada sobre o falte.

Tercero

Identifica el tema o asunto general y escríbelo en la parte superior del mapa conceptual, encerrado en un óvalo o rectángulo.

Cuarto

Identifica las ideas que constituyen los subtemas ¿qué dice el texto del tema o asunto principal? Escríbelos en el segundo nivel, también encerrados en óvalos o rectángulos.

Quinto

Traza las conexiones correspondientes entre el tema principal y los diferentes subtemas.

Sexto

En el tercer nivel coloca los aspectos específicos de cada idea o subtema, encerrados en óvalos o rectángulos.

Las ramificaciones de otros niveles (cuarto, quinto, etc) las podrás incluir si consideras que poseen suficiente relevancia y aportan claridad.

Recomendaciones:

• Es conveniente revisar su mapa varias veces para comprobar si las conexiones están correctamente determinadas.

• Las ideas pueden ser correctamente representadas de maneras diferentes. De hecho, es poco usual que dos personas construyan mapas idénticos sobre un mismo particular; no existe un modelo único de mapa conceptual.

• Aunque tu mapa no sea igual que los de tus compañeros, aún habiéndo manejado la misma información, será correcto si comprende los aspectos más importantes y los expresa de manera jerarquizada y lógica.

• En cualquier caso, un mapa conceptual estará acertadamente confeccionado si posee significado para quien lo ha realizado y éste es capaz de transmitir correctamente a otros lo representado.

• De ser necesario, se repetirá cuantas veces sea preciso a fin de depurar posibles deficiencias.

Método para la realización de esquemas.

CONFECCIÓN DE UN ESQUEMA
¿QUÉ ES UN ESQUEMA?

Un esquema es la representación simplificada de una realidad compleja. Su uso ayuda a comprender, memorizar y jerarquizar los elementos que la integran, engranándolos entre sí mediante vínculos conceptuales.

Cuando nos aproximemos al estudio de un tema deberíamos confeccionar un esquema, tras haber comprendido previamente su significado. Ello nos permitirá el rápido acceso a cada uno de los aspectos más significativos del asunto, convenientemente ordenados según su relevancia.

¿CÓMO CONFECCIONARLO?

Para relizar un esquema podemos seguir los siguientes pasos:

1. Lectura atenta del texto y materiales complementarios de nuestro objeto de estudio.
2. Búsqueda del siginificado de términos desconocidos o de difícil comprensión. Utiliza para ello el diccionario.

3. Ordenación del contenido.

4. Elección del tipo de esquema. Cuando lo hayas decidido, mantén el formato para el resto de la materia.

5. Empleo de colores, subrayado y distintos tipos y tamaños de letra, estableciendo niveles de jerarquía (subordinación) según la importancia de cada concepto. Además del color y la letra (mayúsculas, minúsculas, negrita, cursiva) es esencial realizar sangrías de mayor o menor entidad.

(* Sangría: comenzar un renglón mas adentro que el anterior).

Un ejemplo:

PRIMER NIVEL (Letra en color rojo, con mayúsculas, negrita y subrayada con línea continua)

Segundo nivel (Letra en color azul, en minúsculas, negrita y subrayada con línea continua)

Tercer nivel (Letra en color verde, en minúsculas y con subrayado discontiuo)

Cuarto nivel (En marrón, minúsculas, con sangría y sin subrayar)

Quinto nivel
(En negro normal, en minúsculas, con letra más pequeña y con una sangría adicional)

Otro ejemplo:

Esta vez utilizando viñetas.

PRIMER NIVEL (En ROJO mayúsculas y negrita).

Segundo nivel (En azul, con viñeta circular rellena, negrita y sangría).
Tercer nivel (En verde, con viñeta circular hueca, negrita y sangría adicional).
Cuarto nivel (En marrón, con viñeta cuadrada, sin negrita y con sangría).
Quinto nivel (En color negro, precedido de guión, sin negrita y con sangría).



Un ejemplo más: en este caso, para el diseño Web

Ten en cuenta:

Puedes utilizar cuantas combinaciones desees. Los colores no tienen que ser necesariamente los arriba expuestos. Puedes utilizar también la letra cursiva (inclinada). Pero sobre todo, debes procurar que el esquema sea claro y atractivo; cuida por ello la presentación, la caligrafía y la limpieza de la página. De un vistazo debes captar las ideas esenciales de lo expuesto.
Lo que siempre debes de evitar:

Ceder a la tentación de utilizar excesiva información. El esquema tiene como objetivo condensarla mediante ideas claras y concisas. Nunca debe dar la impresión de farragoso (Largo o aburrido).
Que sea demasiado abigarrado (recargado): no abuses del número de colores, tipos de letra o viñetas, ya que restarían precisión al esquema.

Recomendación:

Utiliza fichas de tamaño cuartilla en vez de folios. El tamaño del folio en A4 no es el adecuado para un esquema. Un esquema ha de ser fácilmente transportable y manejable para que pueda utilizarse con independencia del libro o los apuntes.
El papel sobre el que ha de escribirse debería ser lo suficientemente grueso y rígido como para poder manipularse con frecuencia sin perder su textura original. Piensa en las cartas de una baraja: se apilan, se rozan unas con otras, son fáciles de abarcar con la mano y, sin embargo, resistentes. Esas propiedades debería poseer tu esquema.
Escribe tanto el anverso, como el reverso de la ficha o cuartilla. Eso te permitirá contener la máxima información en el mínimo espacio físico, lo que redundará en una sensación de sencillez y a la vez te animará a consultar el material.